El Dios de dioses, el Señor habló;
La tierra_entera Su voz convocó,
De la salida_a la puesta del sol.
Desde el santo monte de Sion,
La perfección de toda hermosura,
Resplandeció Dios con Su luz muy pura.
Nuestro Dios vendrá, y no callará;
Delante de Él fuego arderá,
Y Lo rodeará gran tempestad.
Y nuestro Dios, con magna_autoridad,
Convocará_a los elevados cielos
Y a la tierra, juzgará_a Su pueblo.
Todos mis santos hacia Mí juntad,
Me_hicieron pacto de solemnidad.
Los cielos Su justicia hablarán,
Porque Dios es Juez lleno de_equidad.
Oye_Israel, Mi pueblo consagrado:
Sólo Yo soy Dios, Tu Dios elevado.
Por sacrificios no te_acusaré,
Pues ante Mí_están sin interrupción.
Becerros tuyos Yo no tomaré,
Ni cabríos que en tus apriscos son.
Del monte las bestias me pertenecen
Como los miles que en los montes yacen.
Las aves del monte conozco bien,
Lo que se mueve_en el campo mío es.
De_estar hambriento, no lo sabrías tú,
Pues mía del mundo_es la plenitud.
¿Acaso_he de comer carne de toros
O beber la sangre de los cabríos?
Tu sacrificio_a Dios sea loor,
Los votos de que_eres deudor
Paga_al Altísimo de corazón;
Invócame_en la_angustia_y conmoción,
Te libraré con brazo elevado,
Y_en gratitud tú me habrás honrado.
Pero Dios dijo al de mal obrar:
De mi Ley, ¿qué tienes tú que hablar,
O de mi pacto, con tal presunción?
Pues aborreces toda corrección
Y, aunque tú la conoces de sobras,
Echas a tu espalda mis palabras.
Si_acaso tú veías al ladrón
Con él corrías a su perdición,
Con los adúlteros en su pecar
Era la parte que solías tomar;
Tu boca_en toda maldad tú metías,
Tu lengua todo_engaño componía.
Tú te sentabas y con crueldad
Contra tu_hermano_hablabas falsedad,
Y_al de tu sangre dabas deshonor.
Hiciste esto_y mientras callé Yo,
Pensabas que como tú Yo sería,
Mas tu pecar pondré_a la luz del día.
Entended esto, sabido tengáis,
Los que de Dios deprisa_os olvidáis,
No sea que_os despedace con furor.
Quien sacrifica loanza me da_honor
Y_al que_ordenare presto su camino
Le mostraré la salud del Dios vivo.